domingo, 26 de julio de 2015

Clepsidra


Passing time. Hayv Kahraman


































                                           
A lomos de una gacela, nunca duerme y, siempre atento, no descuida ni un solo amanecer. Sus ojos contienen el mundo y cada uno de sus instantes, incluso el más minúsculo. Pasa por delante de ti y en el reflejo de su blanco vientre esconde una clepsidra. Nunca te fijaste en ella hasta AHORA, cuando ya los días se confunden unos con otros y las estaciones parecen solaparse. Nunca sentiste el vértigo como AHORA, cuando identificas el olor de la flor de la acacia por vez primera, y observas la naturaleza caduca de sus hojas. Y AHORA esperas verlo pasar de nuevo, tu mirada fija en él en un intento inútil por detenerlo cuando atraviesa la sabana. Corres tras el antílope del tiempo, pero tu zancada jamás podrá ser tan larga. Siempre irá por delante de ti. Y para cuando alcances la línea del horizonte él ya no estará.


AMPARO DE VEGA REDONDO

lunes, 20 de julio de 2015

Delta



Mujer leyendo en la playa (1994) óleo 61 x 73. Fabio Hurtado http://www.fabiohurtado.com

Entre los mejores amores, los que nunca se olvidan, están aquellos que nunca ocurrieron


                                             
                                           



En el delta de mi pubis se concitan mis únicas certezas. Latidos precisos y diestros que arrasa la marea dejando el río marchito. Pero para cuando arrecie el viento del norte, lo tengo todo dispuesto: hay leños en la buhardilla, té caliente y dos tazas en la mesa, y por si acaso vinieras y no templaras tu frío, he sacado aquella manta que tejimos una noche con un puñado de estrellas.


AMPARO DE VEGA REDONDO

jueves, 16 de julio de 2015

Lava candente



 
 


Después nos separamos, cada uno a su vida. Pero siempre sabré que él estará por aquí, en alguna parte. En la Tierra. En este mundo. Y me sentiré tranquila, como si todos estuviésemos en casa.Y quizás, en algún momento, le llamaré y él me preguntará:

-¿Dónde te has metido? ¿Qué te ha pasado?

Y su voz será densa y cálida como la lava candente.

(Pánico escénico. Viktoria Tókarieva)
 
 
Entre soles me despierto, con mi cuerpo los rodeo. No siento el peso de las horas cuando reina la calma incontenible, pero añoro los días entre nubes, mi propia compañía, mis monólogos en eclipse, los abrazos contenidos y los besos en espera. Llevo siempre mi almohada, mi aviso de tormenta; ella me conduce hasta mi cama cuando se desata el aguacero. Me reencuentro con la casa vacía, la taza perpetua, los zapatos desnudos, el papel mojado y la ropa sin planchar. Entonces me aferro al frío azul, cedo al embrujo de la luna, vuelvo a mis charlas y me río de mis gracias. Recuerdo una vez más que todo es pasajero y que el gran astro volverá, al igual que lo harán los tejados, las estrellas y la escarcha. Envuelta en algodón, sé que mañana será pulpa, el abrazo denso y cálido, como la lava candente.

AMPARO DE VEGA REDONDO

viernes, 10 de julio de 2015

Momentos




             





Vienen
Van
Y dejan su estela

Irrecuperables
Intransferibles
Inasibles
Perfectamente imperfectos

Enredados en la copa de un árbol
Escondidos en la arena
Suspendidos en el aire

Bordean las aceras
Cuelgan del cielo
Llueven con la lluvia
Soplan con el viento

Breves
Efímeros
Ligeros
Leves
Omnipresentes
Solemnes

Eternos y BELLOS

AMPARO DE VEGA REDONDO




miércoles, 1 de julio de 2015

Miradas


Ewing Paddock








Las hay curiosas. Exploran el entorno en busca de señales, espejos en los que contemplarse o sorprenderse ante lo diferente.

Otras sueñan y rastrean recuerdos, la materia con la que construyen fantasías. Olvidan donde están y vuelan a mundos ausentes, para volver con extrañeza al lugar del que partieron.

Las cabizbajas hurgan en los problemas que no pudieron dejar aparcados en casa o en el trabajo. Se pierden en el laberinto sin saber cómo salir y no consiguen hacer de este trayecto una tregua.

Y hay otras, al otro lado del pasillo, que sirven de soporte a las que se han posado en ellas. Entonces se produce el pequeño gran milagro del reconocimiento, cuando dos personas se miran y se ven.


AMPARO DE VEGA REDONDO



lunes, 22 de junio de 2015

Mientras duermes


Oswaldo Guayasmin




A Julia

Pendientes de ti,
velamos tu sueño
en limbo de auroras
y cosmos de agua.

Paseas las nubes,
y bajas la hierba
buscando el suave
murmullo del grillo.

Al caer la noche
te aguarda la estera
mullida y serena
donde duermes tu anhelo.

Cuando vuelvas,
entre besos y azucenas,
tráete el sol de medianoche
en tu maleta de arena.

Londres. Junio 2015 AMPARO DE VEGA REDONDO

jueves, 18 de junio de 2015

Stand-by

https://www.pinterest.com/source/brandlesshannah.tumblr.com




A veces la vida se detiene. Algo se nos va, algo nos quitan o  algo descubrimos que nos desgarra por dentro. Entonces nuestra mirada se posa  en los desconchados de una pared, los nudos del tronco de un árbol, las marcas de agua del pavimento o el polvo acumulado en una voluta. Es extraño que cuando estamos perdidos e intentando buscar un soporte nos apoyemos en cosas aparentemente tan banales. Tal vez sean ellas las que nos permitan aferrarnos a lo real, recomponernos, mientras nuestra cabeza se pierde en el laberinto de la pesadilla.

Hoy la vida, como cada día, se habrá detenido para muchas personas. Estarán buscando dentro de la espiral una forma de entender, de adecuarse al nuevo status de sus vidas. Un balcón que se viene abajo en Bekerley, en la bahía de San Francisco, ha cambiado las vidas de varias familias irlandesas para siempre, por mencionar solo una de tantas tragedias que ocurren cada día.

En esos momentos en los que la vida te asesta una puñalada, casi siempre sin avisar, lo primero es mirarse la herida, comprobar si hay sangre, porque aún no podemos sentir el dolor, no lo hemos procesado. Es como lo que le ocurre al Coyote, ese personaje de animación de la Warner Brothers, que entra en el precipicio pero que no cae  hasta que mira hacia abajo y ve el vacío.

El día transcurre con normalidad, la vida continúa con su ritmo frenético. El sol sale y brilla con un resplandor despiadado. Los rostros sonríen, la música suena, las tiendas abren, los aviones sobrevuelan el cielo y los informativos no se harán eco de lo nuestro.

Existirá el temor a que llegue la noche, a sumergirnos en el sueño y al despertar, ese momento en el que compobamos que no fue una pesadilla y volvemos a reencontrarnos con el dolor.

Así, cuando llegue la noche, alguna mirada se quedará suspendida en la letra apagada del neón que perdió su luz, buscando lo que el día se llevó, mientras la tecla del pause sigue en stand by.


AMPARO DE VEGA REDONDO