miércoles, 30 de agosto de 2017

Storm




Maxime Daviron









De todos los pronósticos,
el más dulce fue la lluvia.
Cuando llegó la tormenta
tú ya no estabas en casa.
Cerré los postigos
y abrí  las ventanas
para poder escuchar
el murmullo del agua.
Las flores estaban secas.
Las piedras, sin rastro
de su fulgor de arena.
Mis manos, huérfanas.
Mis pies, cansados.
Mi alma, hendida por el rayo.




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